Pollo chino a la naranja

Sabe a comida china, pero no a comida de asquerosa tasca china flotando en aceite y con salsa “agridulce” de esa fucsia.

Es cero complicado de hacer, aunque da la clásica pereza de tener que empanar y freír, pero el resultado es espectacular. 100% repetible. Estamos hablando de un pollo crujiente con un ligero sabor dulce acompañado de una salsa espesa que AHÑSDHLHAF. Merece la pena totalmente.

Aviso a navegantes: para esta receta y para muchas otras que encuentro en internet, sacadas probablemente de blogs de amas de casa cuarentonas de EEUU, las cantidades vienen dadas en tazas (cups). Si os gusta cocinar y, como a mí, probar cualquier marranada que me cruzo en Tumblr, Pinterest y en la página de Martha Stewart, os recomiendo encarecidamente que os compréis un juego de cacitos de medidas como este.  El mío venía con un libro de 7 euros sobre batidos y zumos que encontré de oferta en la FNAC y son los 7 euros más amortizados ever. Lo mismo os recomiendo para las medidas en cucharas (las mías son de Tiger). Dicho esto, si no tenéis uno, utilizad un vaso de unos 200-250 ml, lo importante es que respetéis las equivalencias de la receta entre uno, medio, etc.

Además de todo esto, os dejo la tabla que siempre tengo puesta en la nevera. Es la más completa de todas las que he encontrado: http://www.exploratorium.edu/cooking/convert/measurements.html

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TIEMPO DE PREPARACIÓN: Unos diez minutos.

TIEMPO DE COCINADO: Entre el tiempo de espera y demás, unos 45 minutos en total.

VALORACIÓN: AHÑSDHLHAF

INGREDIENTES (para dos personas):

Para el pollo y su salsa:

  • 1 pechuga de pollo entera cortada en dados de unos 2 cm.
  • 1 cucharada de ralladura de naranja (aprox. la ralladura de una naranja hermosa)
  • 1/2 taza de zumo de naranja exprimido.
  • 1 taza de caldo de pollo.
  • 1/4 taza de salsa de soja.
  • 1/3 taza de vinagre blanco.
  • 2/3 taza de azúcar.
  • 1/2 cucharada de jengibre rallado.
  • 2 cebolletas pequeñas (o 1/2 cebolla pequeña) picadas muy menudas.
  • 2 dientes de ajo picados muy pequeños también.
  • Pimienta al gusto.
  • 2 cucharadas de maicena.
  • 2 cucharadas de agua fría.

Para el empanado:

  • 2 huevos.
  • Maicena.

Guarnición: se puede acompañar con un arroz blanco, unos tallarines, unas judías verdes cocidas o cualquier otro tipo de verde que os emocione.

Mezclamos en un recipiente (una jarra, el vaso de la batidora o similar) el caldo de pollo, el zumo de naranja, el vinagre, la salsa de soja, el azúcar, la ralladura de la naranja, el jengibre, la cebolla y el ajo picado y la pimienta. Le damos unas vueltas con una cuchara hasta que se disuelva esa cantidad de azúcar que, sí, parece demasiada. Ahora deberíais tener un líquido marrón oscuro con trozos de cebolla y ajo minúsculos flotando y una pinta cero apetecible.

Ponemos el pollo en un tupper con 2/3 de este líquido a macerar en la nevera durante media hora. Yo lo dejé una hora entera porque estaba viendo los Simpsons.

Trascurrido este tiempo, y antes de ponernos a hacer el pollo, cogemos el tercio de líquido que nos quedaba y lo ponemos en un cazo a fuego fuerte hasta llevarlo a ebullición. Mientras llega a hervir, en un vaso disolvemos las dos cucharadas de maicena en las dos cucharadas de agua fría y echamos esto en el cazo una vez hierva, bajamos el fuego y removemos con una cuchara durante un  minuto y pico para que espese. Apartamos del fuego y reservamos esto, que ahora se habrá convertido en una salsa maravillosa.

Sacamos el pollo y escurrimos el líquido. Pasamos los trozos de pollo por huevo y luego maicena y freímos en una sartén con abundante fuego fuerte durante unos cuatro o cinco minutos. Lo sacamos a una fuente con papel de cocina para que no esté muy aceitoso.

Servimos el pollo con la salsa por encima y unos trocitos de cebolleta y sésamo. Acompañamos con la guarnición que hayamos elegido.

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