Bizcocho clásico con sirope de arce

God save Martha Stewart.  La receta con más minutos musicales de la historia.

Llegué a esta receta como llego a la mayoría de las cosas nuevas que se me ocurre ir haciendo cuando me canso de cocinar siempre lo mismo: buscando en Martha Stewart o en Pinterest lo que quiero comer o lo que tengo en la nevera y nunca falla. Puedes buscar cosas como “calabacín, mero, riñones, bourbon” y seguro que alguna receta aparece. Pues eso, el domingo pasado me fui a desayunar con gente de bien (tan de bien que uno, por ejemplo, hace cosas así de guays) y desde entonces estaba con antojazo de sirope de arce 24/7, pero me daba pereza hacer tortitas, así que encontré esta receta de un bizcocho que sustituye parte del azúcar por el sirope y el resultado es muchísimo mejor de lo que esperaba: huele MUY dulce (para mí, que no soy muy galga, demasiado) pero sabe más o menos como debe saber un bebé de unicornio, es jugoso, aguanta días y está cojonudo mojado en el café para desayunar.

la foto (1)

TIEMPO DE PREPARACIÓN: Quince minutos.

TIEMPO DE COCINADO: Unos 40 minutos, según el horno.

VALORACIÓN: Honey Pie

INGREDIENTES (para un bizcocho muy hermoso). Como ya comenté en esta receta, recomiendo que os hagáis con unos cacitos y cucharas para medir cantidades, sobre todo si os gusta la repostería y sacar recetas de internet.

  • 1 taza de mantequilla en pomada, a temperatura ambiente.
  • 2 1/2 tazas de harina.
  • 2 1/2 cucharaditas de levadura Royal.
  • 1 pellizco de sal.
  • 3/4 taza de sirope de arce. Yo lo compré en El Corte Inglés, pero lo venden en cualquier supermercado medio grande y creo que en herbolarios.
  • 1/2 taza de azúcar.
  • 2 huevos grandes.
  • 1 cucharadita de vainilla.
  • 3/4 taza de nata.

Precalentamos el horno a 180 ºC. Untamos de mantequilla un molde (o compraos uno de silicona, por dios, los venden a pedoputa en el chino y JAMÁS se os agarrará nada). Yo usé uno cuadrado, el mismo que uso para hacer brownie.

En cuenco mezclamos los siguientes ingredientes secos: harina, levadura y sal.

En otro recipiente mezclamos y batimos el sirope, el azúcar y la mantequilla, hasta que queden ligeramente esponjosos. Mezclamos aquí la vainilla y los huevos de uno en uno y continuamos batiendo hasta que estén bien incorporados.  A esto le vamos añadiendo la mezcla de la harina en dos o tres veces: ponemos un poco de esta y añadimos parte de la nata. Repetimos hasta que tengamos todo mezclado.

Vertemos esto en el molde. Aviso a navegantes: tiene una textura más parecida a cemento que a pastel.

Horneamos unos cuarenta minutos o hasta que pinchemos con un palillo el centro y salga seco. Dejamos enfríar unos quince minutos antes de desmoldar.

La receta original incluía una cobertura hecha con mantequilla y más sirope, pero a mí me parecía too much. Como os decía, como mejor está es acompañando al café, solo o con un pegote de Philadelphia, como en la foto.

Si de todas formas queréis ponerle cobertura, yo recomiendo mejor esta que uso para la tarta de zanahoria.

 

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